LOS GATOS SE TE INSINÚAN
Rebecca Perona
¿Te acuerdas de mi?
Pues yo no me acuerdo de ti como tú de mi,
lo mio es un recuerdo áspero y obligado,
que de noche tengo los ojos
y los párpados diurnos.
No digas nada, cállalo todo,
pues ayer vi esos ojos azules
y quise tenerlos para siempre
paseando por las aceras esponjosas que de vez en cuando
te hacen saltar con una botella en la mano
¿en la otra? el cielo, sustentas el cielo
para que no caiga la noche.
El amor me espera,
mientras las vías se tensan,
el corazón se alza
como alma que lleva el diablo.
Explotan dulces langostas en la mesa,
los monos verdes persiguen personas indispuestas,
visiones que nunca existieron,
pensamientos fugaces que nos hacen fuertes
y nos permiten reír.
Notando y solo notando la libertad,
pues de repente todo se abre, se expande
y un nuevo mundo se presenta
ignorando al que se mofa de lo que no entiende.
Escapa, se le escapa al inútil de turno,
al que no aprende ni con una muerte
ante sus ojos,
la de él mismo,
cae el ignorante.
Pero todo eso se queda lejano,
simplemente estas de pie,
observando la belleza de las cosas
aparentemente pequeñas,
Aun así, no te vuelvas a acordar de mi.
Te desterraré sin quererlo si lo haces,
quizás así veas que no hubo oportunidades pendientes,
y que son esos ojos azules,
los que quiero ver al asomarme por la ventana.
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