
Ya estoy limpia
ya no me voy a pudrir
ya me faltan horas
ya te veo.
Ombliguito ¿Dónde estas?
que ya no me muero
dime donde estas,
que quiero más horas.
La puta de dios se acerca
hay que matarla,
dime donde estas,
el asesinato ha de ser limpio.
Levanta cabeza en estos días
mitificados,
en los días de gloria.
Hay que agacharse
y rezarle con la boca llena
y el estómago humilde.
¡Ombligo! No te hinches
no hinches ese espíritu doméstico
que es una farsa,
un aliento fatal.
Oye tú,
que me da igual tu ombligo,
tus ojos, tus manos
tu boca, tu carne.
Que ya estoy limpia,
que no pienso caeren la somnolencia barata
y menos glorificar.
Y masticar bajo el cántico celestial,
y menos rezar.
Pero quiero saber
si tu mirada verdosa
me mira a mi
o le mira al pan y al vino.
Pero quiero saber
si tu mirada verdosa
me mira a mi
o le mira al pan y al vino.
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