sábado, 28 de septiembre de 2013

CREZCO

Crezco para morir
morimos para volver a nacer
nacemos para estimularnos
el placer se nos niega.

Crecemos para no salir
morimos para no volver
amamos entre miedos fúnebres
penetramos para no olvidar.

Es un enjambre nuestra casa
con oscuras paredes
que desvelan secretos
si uno ya ha muerto.

Estrujamos corazones
porque estamos sedientos
obviamos la crudeza
-el placer se nos niega-.

La carne es pecado.

Crezco ¡crecemos para morir!
y al respirar nos oxidamos
entre llamaradas de palabras
mientras le tendemos la mano
a la esfera tropical.

Crecemos para morir,
crecemos para sentirnos.

Rebecca Perona.

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