No más,
dijo en la noche
No más
sofocos
Y murió
ahogada entre orgasmos imaginarios
Esperando
que volviera.
Estruendosa
música mañanera
Rasca y
benditos ángeles
Recorriendo
calles mentales
Las que
aquel día bloquearon nuestros cuerpos.
No
vuelvas a medias
Vuelve entero
del viaje cavernoso
Sabemos
que un día fuimos comida de ratas
En aquella
habitación literaria.
La
yerba que ahora es gris
Fue salvaje, feroz aroma
Fue salvaje, feroz aroma
Como el
humo que de tu boca lanzas
No, querido, no podrás
soltar esas llamaradas.
Llámame
bonita,
O suéltame
la mano de la eterna promesa
La promesa
del amor vomitivo,
No quiero cumplidos.
Como
una oleada arrasaste con todo
Mirada
perdida,
Tu nombre
estaba en mis labios
Abrazaste
con fuerza, y nos dejamos ir.
Te
escondiste en el vaso desbordante de heces,
Y es que
el amor,
Ya marchito abrazaba el final
Amor,
te miré con la cuenta atrás.
(Cosa
de la incertidumbre)
No más,
gritamos,
Más,
aullamos,
Golpeaste
con fuerza, y nos dejamos ir,
Nos
dejamos ir, y nos abrazamos a la melancolía.
La
noche nos gobernó,
Linterna
la gran luna
Gurús
fueron las estrellas
Y
febrilmente nos aislamos del tiempo.
Mirabas al futuro
Como si no hubiera presente,
Mirabas y te encogías
Observadora dejé que los ríos se desbordasen.
Amor, te miré con la cuenta atrás
Pues sólo viste futuro,
Aquel que no alcanzo
Porque no lanzas tus manos.
Nos dejamos ir,
Nos abrazamos a la melancolía
Febrilmente nos aislamos del tiempo
y de nosotros mismos.
Mirabas al futuro
Como si no hubiera presente,
Mirabas y te encogías
Observadora dejé que los ríos se desbordasen.
Amor, te miré con la cuenta atrás
Pues sólo viste futuro,
Aquel que no alcanzo
Porque no lanzas tus manos.
Nos dejamos ir,
Nos abrazamos a la melancolía
Febrilmente nos aislamos del tiempo
y de nosotros mismos.
Rebecca P.
Pasionales y filosos versos.
ResponderEliminarBesos ;-)